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Sevilla, 14ª de abono, 25 de abril
| Sevilla, 14ª de abono, 25 de abril |
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| escrito por silvia | |
| Thursday, 26 de April de 2007 | |
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Sevilla - 14ª de abono / Miércoles, 25 de abril de 2007 El Juli y El Cid, dos toreros bajo la lluvia Hicieron lo más destacado en una mala tarde marcada por el mal juego de los toros de Victoriano del Río y la lluvia en los dos último toros del festejo. TOROS: Se han lidiado toros de la ganadería de Victoriano del Río y Juan Pedro Domecq (cuarto y sexto). Los de Victoriano del Río, mal presentados. Desrazado y sin transmisión el primero. Inválido el segundo. Parándose y cabeceando el tercero. Manejable el cuarto. Noblón pero sin fuerzas el quinto. Noble, repetidor y con transmisión el sexto. ESPADAS: -Miguel Abellán, de blando y azabache, silencio y silencio tras un aviso. -Julián López 'El Juli', de burdeos y oro, silencio y saludos. -El Cid, de tabaco y oro, silencio tras aviso y silencio tras aviso. INCIDENCIAS: Plaza llena. Lluvia en los dos últimos. MANUEL VIERA crónica y MATITO fotografías. Sevilla TorosComunicación. - El Cid se echó la responsabilidad de alcanzar lo más culminante de la tarde con el sexto toro de Juan Pedro, el más claro en su comportamiento de los seis lidiados, de ahí la consecución de un interesante trasteo de derecha realizado bajo una torrencial cortina de agua y un ruedo convertido en lodazal. La faena que El Cid no supo firmar con la espada se caracterizó por la firmeza y el valor bien expresado en un toreo de mano diestra, que fue donde el torero de Salteras acumuló esta tarde lo mejor de su talento. La riqueza del trazo, lento, largo y ceñido, cobró vida gracias a la privilegiada muñeca del sevillano. Notable trasteo el ofrecido por El Cid mientras llovía con fuerza sobre Sevilla -¡que distinta hubiese sido la faena con el ruedo sin agua!-. Toreo de buena nota, cuyo máximo interés estuvo, ya digo, en la presencia constante del trazo diestro, muy armónico, delicado, profundo e incluso ligado, y rematado de forma magistral por excelentes pases de pecho.
El Cid, que toreó de capa muy a compás, tanto al tercero como al sexto, no pudo de igual forma mandar con la izquierda en la noble, aunque no humillada, embestida del “juampedro”. Cuando ya tenía la venia de un público empapado de agua hasta los huesos para la consecución del deseado trofeo, malos duendes se le cruzaron, y la espada de El Cid volvió a fallar. También al tercero lo pinchó. Este, uno de los cuatro que lidió Victoriano del Rio, se le rajó cuando el interés de la faena crecía por la emotividad del lento y hondo natural, que no llegó a tener continuidad por la huida del manso toro hacia el refugio de las tablas.
Cuando más llovía, la raza y el toreo de El Juli volvieron por sus fueros con el quinto, un toro sin fuerza, que se quedó sin picar para evitar su total derrumbe, y que pese a ello dio en más de una ocasión con toda su pesada anatomía en el encharcado albero. En un interesante prólogo de una faena que ya invitaba a la emoción, el diestro de Madrid se entregó con un toreo de izquierda de serena profundidad, aunque discontinuo e intermitente propiciado por la cansina y corta embestida del inválido toro. Tras resbalar delante de los cuernos de la fiera vino un toreo épico en la distancia corta, en lucha constante con la adversidad climatológica, sorprendente y lleno de emoción. Porque no hay mayor emoción que la puramente emanada del valor y la verdad. No fue buen matador y todo quedó en una sincera ovación. De igual forma pinchó al segundo, otro inválido de la ganadería madrileña, al que no le pudo robar ni un pase.
Miguel Abellán demostró ganas, muchas ganas por agradar, pero pocas cosas, muy pocas, le salieron para poderlo conseguir. Gris como la tarde, Abellán acudió, no obstante, a recibir a sus dos toros a portagayola. Fue lo más destacable de la actuación del madrileño, que ni con el desrazado y soso primero, ni con el noble y válido cuarto consiguió acoplarse a unas embestidas que no se comían a nadie. Acabó con el primero de estocada y mató de mala manera al cuarto.
Los cuatro toros lidiados de los seis anunciados de Victoriano del Río y “Toros Cortés”, descastados e inválidos, dieron al traste con las expectativas de esta ganadería ya premiada en anteriores ciclos de feria de abril. Más válidos fueron los dos de Juan Pedro que completaban la corrida. Noble y sosote el primero, y noble y con más empuje el sexto. TorosComunicación. Fotografias Matito. |
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| Modificado el ( Thursday, 26 de April de 2007 ) |
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