| Artículo de opinión de Cristina Padín Barca. |
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| escrito por silvia | |
| Tuesday, 13 de May de 2008 | |
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El Toreo esa extraña, y bella, pasión es un artículo de opinión de Cristina Padín Barca, disfrútenlo.
EL TOREO: ESA EXTRAÑA, Y BELLA, PASIÓN… … y, para el recuerdo, un nombre que alimentaba los juegos de mi niñez: Antonio Ordóñez. El marido de mi tata le conocía e idolatraba. Una estampa típica de mi infancia puede ser la de una tarde en el cuarto de juegos, ese sol que yo tanto necesito entrando por el amplio ventanal, el clásico bocadillo de pan con chocolate para la merienda, muñecas “Barbie” con todos sus complementos, la vigilancia cariñosa de mi tata Jesusa… y la charla incesante de su esposo: Paco Parra, el hombre que logró que hoy yo adore al Maestro, el hombre sencillo que departió con él en una Pamplona vestida de San Fermín, el hombre humilde y de pocas letras que, sin embargo, sí supo apreciar ese empaque, esa majestuosidad, esa elegancia exquisita… … Y qué es el toreo?. Un arte. Un noble arte teñido de colores imposibles ( esos rojos de la muleta, la tonalidad rosa de los capotes, esos brillos que nos regalan los trajes de luces ), adornado por sonidos que llenan el alma de sentimientos ( ese silencio contenido, hondo y hermoso; esa respiración agitada que transmite tanta fuerza; esos aplausos, que son la vida ), aderezado por rituales casi sagrados ( esa jerarquía, ese respeto, esa vestimenta, esa tradición, esas costumbres… ), arte en veinte minutos, obras mágicas, únicas e irrepetibles que se producen una tarde. Tardes para el recuerdo, para la memoria, para los sentidos. Tardes de gloria y pasión. El toreo es algo, una esencia, un hechizo, algo que embruja y enamora. Algo que se puede vincular a todas las demás cosas bellas que la vida regala a aquellas mentes amplias que saben apreciar los detalles. Disfrutar una escena de la Tauromaquia es como saborear una copa de buen vino, degustando…, con tranquilidad, paladeando… Es como apreciar una hermosa pintura, advertir los matices, gozar de los colores, empaparse de la creación… Es como leer un estupendo libro, ese entusiasmo al principio… esa ansiedad por devorar más y más… esa felicidad y al mismo tiempo pena a la hora del final… Es, una escena taurina, como un sabroso pastel del mejor chocolate, como la pieza más elaborada del más perfecto de los músicos, es arte, es un cúmulo de sensaciones intensas e inmensas… es como hacer el amor, esa calidez, esa convulsión, ese deseo, ese estallido de placeres, esa corriente de lujuria, esa entrega pasional y absoluta… El toreo es vida. La vida en estado puro, y en estado natural. Es un regreso a lo auténtico, a lo primitivo, el toreo es virilidad, algo majestuoso, arte ancestral y culto, patrimonio de nuestra España tradicional, un modo de vida, un carácter, una personalidad, un espíritu. El toreo, el toreo de verdad, el que hizo Belmonte, el que hicieron Ordóñez y Dominguín, el de Camino y Manzanares, el que hoy hacen El Juli y Perera, y José Tomás y el nuevo Manzanares… el que mañana harán otros, es, merece ser, una de las consideradas maravillas. Cristina Padín Barca. |
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| Modificado el ( Tuesday, 13 de May de 2008 ) |
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