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…y yo estuve allí… … yo estuve allí, y fue Jugoso, tan lleno de sabor, ese carisma, cuánta verdad… … yo estuve allí, y fue Onírico, porque parecía un sueño, fantasía caprichosa… … yo estuve allí, y fue Sacramental, como una liturgia, una bella ceremonia… … yo estuve allí, y fue Épico, esa estampa torera, ese temple, esos andares… … qué suerte que, finalmente!, yo estuve allí… … yo estuve allí, y fue Tremendo, qué derroche de clase, qué muletazos… … yo estuve allí, y fue Ornamental, tanta hermosura, aquella pasión, el calor… … yo estuve allí, y fue Mágico, tarde de deseo hecho real, en el ruedo el torero… … yo estuve allí, y fue Álgido, porque arte es su toreo de sentimiento y valor… … yo estuve allí, y fue Sábado, típico día de goces legendarios, qué torería… … sí, puedo decirlo, yo estuve allí… estuve allí el 2 de agosto, cuando José Tomás vino a Pontevedra, pasó y se fue, como pasan y se van los Reyes Magos, allá en los fríos eneros, dejando atrás su manto de regalos… |